domingo, 14 de agosto de 2016

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Someone would come to my house and tell me I'm lucky because there is meat on my fridge and bread on my table and I would still tell them to fuck themselves, cause even when I haven´t miss a meal yet I have lost every notion of life I knew before this crisis hitted the country. I have lost friends to boarders, I have lost family members to negligence and I will continue losing. Sommeone would judge me from outside and tell me "it could be worst" but I have no permission to dream or expect anymore, when you just lost your entire identity you don´t even feel confortable saying it in you own language, you know there is no way back, you know there is no place for you where you stand.

miércoles, 13 de julio de 2016

Foggy thoughts



























One of the saddest things in life
Is to realize how someone loves you
With all their heart, 
And then you get that feeling
Only because you have felt that way too
For someone else 
And that someone else felt it too, 
But for another person,
Until the circle never breaks 
And you step in into a world full of people
That has never found it, 
And no one ever founds it
So you must be surrounded by people that is just trying to convince themselves
That they got it,
But deep in them you can see
that they are not sure.

domingo, 22 de mayo de 2016

Reflexiones de una crisis.

Son las 8pm y me voy a la cama con la serenidad forzada del apagón, primero todo se va a negro, luego empiezan a emerger las distintas formas en una paleta de azul oceánico, deja por favor de romantizar los cortes de luz. Esto es bueno para mi mente, esto me ayuda a no llenarme la cabeza de basura antes de dormir, entonces logro conciliar el sueño, no sin antes soltar la lagrimita obligada por la situación del país, del país, hubo una época de mi vida en la que ni siquiera me importaban los problemas de mis propios familiares y ahora lloro por todo un país, es un terrible momento para vivir la crisis de los 25 y uno aún peor para vivir en Venezuela.

Cuatro horas después el beep del aire acondicionado interrumpe lo que se supone sea un sueño profundo y sé que a partir de ese momento no volveré a dormir, duerme como bebé durante las adversidades, sufre de insomnio cuando todo está perfecto. Estiro la mano para alcanzar la laptop, la abro con cuidado y cierro un poco los ojos para irme acostumbrando a su luz, ésta vez llegó la electricidad acompañada del internet, otras veces tendría que esperar a unas 4 horas extras por el internet.

Entre revisar el feed de cada red y pensar en maneras apropiadas para explicarle a mi jefe que todo el tiempo que estuve ausente durante ese día, no tiene nada que ver con mis ganas de trabajar, ni con mi disposición de cumplir con mis responsabilidades, tienen que ver más bien con mi condición de venezolana. Entre tanto y tanto se me hacen las 2am, redacto recuperando al fin algo que me da vergüenza enviar y me dispongo a hacer la maleta, porque en unas horas tengo que salir de viaje hasta Maracaibo a cumplir con mi deber académico,

Siempre he sido una terrible mentirosa, por eso cuando mamá se despierta a las 6am salgo a esconderme en el baño, para que no se dé cuenta. No me quiero ir, pero tampoco quiero quedarme y ser testigo de cómo la rutina de la casa se vuelve cada vez más difícil de cumplir. Me voy al terminal, me subo al primer carro que consigo, todos los viajes son tan iguales que bien podrían ser uno solo y eso me asusta, porque pude que haya recorrido el mismo camino unas 150 veces ya.

Tomo pequeñas siestas entre pueblo y pueblo, aún no es un día terrible, sigue siendo un día como cualquier otro. Una fila de carros espera por nosotros al norte, han cerrado la única vía existente, nadie puede pasar en dirección a Maracaibo, nadie puede pasar en dirección a Punto fijo y en el epicentro una horda de personas molestas, irritadas por el sol, irritadas por las precarias condiciones de vida. Imaginen que nacieron dentro de un aglomerado de casas en medio de la nada, que todos los días tuvieran que movilizarse decenas de kilómetros hacia el pueblo más cercano para estudiar, trabajar o comprar los esenciales del hogar. Imaginen que además de ese largo recorrido, llegaran a los comercios y no consiguen nada para comprar, nada que les sirva de verdad para comer.

Tendrían que regresar entonces kilómetros de vuelta hasta sus casas, ver a las caras de sus hijos y decirles que hoy la cena no tendrá pan. Imaginen un calor tan intenso que su mismo se siente insoportable al contacto, que querrían salir corriendo a la ducha para darse una buena ducha, solo que esta gente no tiene duchas, se baña con agua que recoge en un envase y no tienen agua, pues el suministro se agotó antes de que pudiera llegar a sus casas.

Para estas personas, cerrar el paso es la única manera de hacerse notar, la única manera de que las personas que van en la carretera, en sus autos con aire acondicionado, sepan que existen, que tienen nombres, que se despiertan con hambre y no tienen que comer, que necesitan asearse y no tienen agua, que necesitan distraerse de sus forzadas existencias y no tienen electricidad para encender el televisor. 

En ocasiones, fantaseo con bajarme del carro, hablar con ellos, preguntarles por sus vidas, los nombres de sus hijos y en última instancia, prepararlos para lo peor.  Porque  lo peor está aún por venir, pronto, estas personas dejarán de recibir agua en lo absoluto y la electricidad dejará de existir en zonas como las suyas y quizás como la mía, entonces ellos podrán sentir pena por mí y por todos nosotros, para ellos las comodidades como el agua corriente y la electricidad son tan recientes y volátiles que no notarán la diferencia, sus vidas podrán seguir adelante, sus hijos podrán seguir atendiendo a la escuela y sus trabajos quedarán intactos.

Se quedarán sorprendidos de ver cómo somos completamente inútiles, sin nuestras computadoras, nuestros celulares de última generación, pensarán en aquellas veces que vieron nuestras caras a través de los vidrios de los carros compadeciéndose de nosotros, sintiéndose tranquilos por jamás haber soñado más allá de sus posibilidades, aliviados de no ser como esa horrible gente que vivió completamente dependiente de esa basura que los dejó en el olvido.


Entonces vuelvo al embotellamiento, sintiéndome terrible, ya no por ellos si no por mí, miro al conductor resignado, a mis compañeros de viaje resignados. Así es como el sistema te va quebrando desde adentro sin que puedas hacer nada al respecto, así  es como el país te va empujando lentamente hacia el borde filoso de una pendiente de desesperación, es así como toda la crisis te hace escribir cosas que nunca has querido escribir por miedo a que los demás te miren con condescendencia,





lunes, 25 de enero de 2016

pensamientos paracaidistas

si alguna vez sentiste con fuerza como alguien te envidiaba de verdad, piensa en ese sentimiento como una especie de admiración inexplorada que siente esa persona hacia tí, porque nadie envidia algo que no quiera tener, ni envidia a alguien que no quiera ser, es como el odio, si alguien te odia, piensa que esa persona te respeta como a nadie más en el mundo, porque te cree capaz de amenazar su estabilidad emocional

Ansiedad a 3 tablas

A todos los que me leen hoy

¿Alguna vez han escrito una tesis o libro?
¿Sintieron que su corazón se paraba con cada palabra que escribían?
¿Tuvieron miedo solo de presionar guardar en sus computadoras?

Esta ansiedad, esta enorme masa de gas helado circulando por mi cuerpo cada vez que escribo las palabras capítulo, análisis y conclusión ¿es normal? pregunto, ¿por qué le tengo tanto miedo a culminar? A que se acabe todo, a no tener más excusas.

La anticipación de todo es lo que me produce este desgaste emocional, el exhaustivo rush del futuro, la cobardía ante la libertad, es ahora más que nunca una clásica movida de Alexandra Urbina, que se queja, se queja, se queja y al final, se da cuenta de que todo ha sido una gran carrera hacia su propio ego.

No soy culpable de la crisis, al punto de que soy tan culpable como todos los demás, no soy culpable del retraso universitario, al punto de que soy la única culpable, no soy culpable de haber decidido que quiero hacer arte, al punto de que es lo único sobre lo que de verdad no tengo la más mínima responsabilidad por ello.

soy culpable de creer en el destino y ahora me doy cuenta de que el destino es muchas cosas a vez, desde tu mamá diciéndote lo que deberías hacer, pasando por un amigo que te pide un favor, un crush que nunca te hará caso, un conocido que te alienta a probar cosas nuevas y alguien que te odia dándote la mayor lección de tu vida.

Para vivir, está demás pedir permiso o disculpas, para amar, no hace falta que te amen, te vean o te escuchen, para odiar no hace falta una sola razón y para atreverse no hace falta ser valiente, solo hace falta hacerlo y ya.

Desde cualquiera que sea su posición ahora, espero que encuentren eso que los hace vivir al borde de un "no se que va a pasar ahora" y se acuerden de mi en este momento :)




jueves, 14 de enero de 2016

Registros del sueño

D is for dreaming D

Es de noche pero el camino está iluminado, pasamos por el lado de una van donde hay chicos vestidos muy geniales con chaquetas, beanies y pantalones muy ajustados, están bebiendo y festejando algo, siento que Dani puede estar ahi, pero no le digo nada al chofer, la veo, pero no digo nada, me da miedo que el camionero sea uno de esos tipos groseros y violentos, dejo que pase de largo, pero D grita "Hey" y se detiene.

Dani se acerca, y me pregunta si tengo algún plan, después de todo, estamos acá porque estamos huyendo de los zombies. Le digo "solo estar con este tío que me la mueve" ¿y tú? Mira en dirección a la van y se ve cómoda, "creo que me voy a quedar aquí con este grupo", ambas nos vemos y nos damos una pequeña aprobación con la mirada, esperando a que a la otra le vaya bien, sabemos que no nos veremos en un tiempo muy largo y que quizás no nos veamos nunca más.

 D se va fumando un cigarrillo y yo le pido un jalón, la costumbre, veo el cigarrillo y tiene el filtro cortado, me da risa, la veo peinarse con las manos y cantar una canción al estilo Jhonny Cash y le digo "Hey, sabes que eres una de las tias más cool que he conocido?" Sabe que así me estoy despidiendo de ella, me contesta "Bebé solo te diré, que eres una de las coñas más putitas que he conocido" y ahora soy yo la conmovida. Le devuelvo el cigarro y me termina diciendo "lo único que me la corta es que ya casi no me quedan cigarros" entonces estiro el brazo hacia atrás y le paso un cartón completo. Era un camión de Malboro.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Eva Lolita

Hace dos años pensaba que no tenía nada, que mi vida estaba vacía de todo sentido, que no valía nada, veía el mundo a través de los demás y todo lo que veía con los míos estaba distorsionado, no sabía lo que padecía, no le encontraba el nombre. Fue en esa época oscura y triste cuando el pequeño pedacito de amor que conocía muy poco, llegó a mi vida.

Eva Lolita.

Tomaba bastante orgullo contando su historia, diciendo su nombre y mostràndola al mundo. Hija de su padre y de su abuelo al mismo tiempo, única en el parto de Esperanza, que a su vez había sido la única sobreviviente de un parto de cinco, de princesa, todos puros y Eva Lola por ser la última descendiente de tan alto linaje sería la más pura de todas.

Su dueño custodió la existencia de esta única cría que nacería para destronarlos a todos, ese fue el primer indicio de que esta perrita no sería como cualquiera, nunca, antes de nacer, a su antiguo dueño humano lo asesinaron frente a su casa, la familia destruìda, decidió irse del país, pero las mascotas se quedarìan hasta el nacimiento de lola al menos.

El 20 de noviembre fue el dìa, una pequeña vida a cambio de una horrible muerte, prematura, con muy poca posibilidad. eso era eva lolita, un pedacito de esperanza, literal y simbólicamente, entre un mundo enorme de desolación, fue siempre tan pequeña que cabìa que a los días de nacida cabía en los bolsillos de las camisetas, cabía en la palma de cualquier mano. Luego la emigración se hizo oficial y ahora sería nuestra para cuidarla.

cuando la tuve por primera vez tenía tanto miedo, miedo de no saber lo que quisiera, miedo de romperla con solo tocarla, miedo de cualquier descuido que pudiera darle, miedo de que esa vida tan frágil sufriera por mi culpa. Cómo puede algo tan pequeño depender de alguien tan destruido como yo. Cada mes que terminaba mi corazón se detenía un poco de alegría y de alivio de no fallarle a ella y es que si alguna vez la vieron cuando era cachorrita, entenderán sobre lo frágil que era.

Y cada visita al doctor terminaba siendo un acto de asombro, mi pequeña sólo llegó a pesar 800 gramos en toda su existencia, siempre la más pequeña de la ecuación, de la visita a cualquier doctor, el objeto de asombro y suspiros de todos.

Hace dos años no sabía lo que valía una vida hasta que Eva Lola llegó a la mía y con cada lamida me hacía sentir que alguien me quería sin importar lo triste que estuviera, lo maldita que fuera o lo desastrosa que pudiera ser, bastaba solo con que entrara a la misma habitación y alguien estaba ahí para recibirme siempre a mí, que he sufrido siempre por el abandono de las cosas, que me he sentido sola estando incluso en los sitios más abarrotados de gente, si ha habido algo más frágil que mi princesa es mi espíritu débil y necesitado de amor.

Hoy, después de dos años donde no me ha faltado nada y me he sentido afortunada por tener su amor siempre, le he dicho adiós a mi compañerita, que se pasaba las noches conmigo, que me lamía cuando lloraba, cuando sudaba, que se acurrucaba de mí para decirme que me quería, que se asustaba por mí, pero que estaba dispuesta a acabar con quien se atreviera a tocarme sin importar que tuviese todas las de perder, porque era tan chiquita como una caja de zapatos y todo era enorme para ella,

 Eva Lolita te fuiste y se ha quedado tu camita vacía, el alimento servido y mi tristeza por curar. Todo lo que tengo para darte este post en un blog inservible para registrarte en mi vida, decirte que te amé como a nada y que te voy extrañar demasiado.

Adiós